Vínculos de apego

Uno de los pilares fundamentales para el bienestar subjetivo es la calidad de las relaciones sociales y, en especial, las de carácter afectivo.

Ello va a depender, en gran medida, de la seguridad creada por 𝐥𝐨𝐬 𝐯𝐢́𝐧𝐜𝐮𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐩𝐞𝐠𝐨 durante la primera infancia, niñez y adolescencia.

Si hemos tenido figuras parentales y de autoridad sensibles, accesibles y atentos a nuestras necesidades y dificultades, desarrollaremos una representación mental de nosotros mismos, y de los demás, basada en la seguridad y la confianza.

Una persona con un 𝐞𝐬𝐭𝐢𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐩𝐞𝐠𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐨 mostrará una actitud optimista y tranquila a la hora de afrontar los diferentes retos de la vida y una mayor resiliencia ante las dificultades, así como formar mejores relaciones de pareja e interpersonales. Donde primará:

▪️Una comunicación franca y asertiva sobre las propios intereses, sentimientos y necesidades; tomando en cuenta los puntos de vista del otr@ u otr@s
▪️ Una actitud empática y constructiva a la hora de abordar los conflictos, así como en la toma de decisiones para que nadie salga perjudicado.
▪️ Una disposición adecuada a equilibrar la proximidad y la autonomía personal.

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