Ansiedad social

Este 𝐭𝐫𝐚𝐬𝐭𝐨𝐫𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐧𝐬𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 se caracteriza por un temor excesivo a ser observado y evaluado de forma negativa en situaciones sociales.

La persona con fobia social siente una gran preocupación por los que los demás piensen de él/ella debido a que cree que lo van a juzgar de un modo desfavorable, donde se puede sentir mal mirado, criticado, ridiculizado o rechazado; creándole esta forma de pensar y sentir una gran vulnerabilidad a la mirada u opinión del otr@.

Como consecuencia, se van a evitar las situaciones sociales donde debe interactuar y someterse al examen de los demás; pero esta evitación que en principio tranquiliza, va a dejar un poso amargo por la sensación subjetiva de incapacidad de enfrentarse a lo que se teme, aumentando la inseguridad personal. Esto puede provocar un mayor aislamiento y un estado disfórico caracterizado por mal humor, tristeza, dependencia emocional o conductas compulsivas y adictivas para aliviar la ansiedad.

El origen de este trastorno puede ser debido a una combinación de varios factores: una predisposición genética a la timidez, una crianza donde no se ha favorecido la relación con otros niñ@s, una educación familiar-escolar donde se utilizaba la crítica o el escarnio como forma principal de corregir o espabilar un determinado comportamiento.

También se pueden desarrollar en la adolescencia debido a la inseguridad que sienten sobre sí mism@s y sus relaciones. Ya que los pre o adolescentes están obsesionados con su imagen y posición social dentro del grupo y pueden ser muy crueles entre ellos, dañando profundamente la autoestima de la persona afectada.

Para manejar y superar este trastorno será necesario entender que la mayoría de los adultos están centrados en sus propias vidas, sin tiempo para valorar maliciosamente los comportamientos ajenos. Aunque siempre habrá un pequeño grupo que reaccionen de este modo pueril debido a sus historias personales y sus frustraciones actuales.

Por lo tanto, la persona tendrá que tomar conciencia de su auto dialogo interior y darse cuenta de cómo le está afectando a su emocionalidad, que se verá reflejada en su sentir corporal y en su comportamiento. Así podrá modificar los pensamientos y creencias disfuncionales, poner en práctica habilidades para calmar la activación corporal, así como el aprendizaje de habilidades sociales para saber comunicarse con asertividad y exponerse a las situaciones temidas. Esta es la forma de conseguir seguridad y auto confianza en uno mism@.

En los casos que haya profundas secuelas traumáticas será recomendable un trabajo más laborioso como es la reparación de apego y el reprocesamiento de eventos traumáticos.

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