La felicidad

La felicidad se puede definir como un estado mental de tranquilidad y satisfacción, donde percibimos que nuestras expectativas y deseos se ven plasmados en nuestra realidad. Pero esta sensación suele ser pasajera debido a la función super-protectora del cerebro. 

Esto es debido a que el cerebro sigue funcionando de la misma manera, como en los albores de la humanidad, donde nuestros ancestros tenían que estar siempre en alerta para sobrevivir a un mundo inhóspito e imprevisible

Escudriñando, evaluando, filtrando, suponiendo, prediciendo, recordando y etiquetando las amenazas, así como exagerando el miedo como forma de previsión. Pero estos valiosos recursos de supervivencia ya no son tan apremiantes en el mundo actual, aunque inquietante, ya no es tan misterioso ni aterrador.

Ahora lo que obstaculiza la tranquilidad y, por ende, la felicidad, suelen ser las amenazas psicológicas; tales como la pérdida del amor, de estatus, prestigio, la sensación de no pertenencia e importancia y, la necesidad insaciable de que nada es suficiente.

Estas pérdidas, por lo general, no requieren una respuesta física inmediata, pero nuestros cuerpos reaccionan como si se tratara de una amenaza real a toda nuestra integridad: Luchando (atacando), huyendo (evitando), sometiéndose (complaciendo), haciéndose el muerto (congelándose).

Para tomar una mayor perspectiva de estas amenazas será necesario tomar conciencia de que la principal fuente de felicidad está en nuestro interior y no tanto en el mundo exterior, debido a que muchas veces escapa a nuestro control o éste es limitado y, raramente la satisfacción de sus bondades se mantiene en el tiempo; por lo que sería muy saludable para nuestra salud mental:

▪️ Reconectar con nuestra esencia infantil; caracterizada por el disfrute de las cosas sencillas, la curiosidad, la ilusión, la capacidad de adaptación y el hecho de no dar nada por sentado.
▪️ Detectar y cambiar la voz crítica y justiciera interior por una más justa y compasiva con uno mismo y con los demás.
▪️ Observar objetivamente los pensamientos y emociones negativas para saber que nos están indicando, pero sin identificarnos con ellas.
▪️ Contrarrestar la tendencia previsora del cerebro a centrarse en lo negativo; prestando atención a todo lo bueno que tenemos y hemos conseguido 
▪️ Fomentar una actitud confiada y motivada que se manifestará en acciones perseverantes para alcanzar nuestros proyectos vitales, que nos llevarán a la satisfacción y a estados de felicidad.

Para acabar, me gustaría recomendar un libro para estas vacaciones, que me parece muy humano y enriquecedor, llamado «El algoritmo de la felicidad», de Mo Gawdat.

Os dejo una lista de actividades gratificantes,que propician y mantienen estados de felicidad:

Atender  y escuchar el  cuerpo:

Descanso y sueño reparador

Dieta saludable, si algún día nos sobrepasamos, no nos machacaremos

Ejercicio físico, deporte, bailar, juego divertido

Detectar y relajar el cuerpo cuando está muy activado

Mover el cuerpo cuando está muy hipoactivado

Pasar tiempo en la naturaleza

Darse permiso para disfrutar de  los placeres de la vida con alegría y moderación

Atender a lo social

Reunirse con la familia y amigos, donde la buena acogida y el humor estén  siempre presentes

Ser generosos con las demostraciones de amor con las personas que nos importan y amables con los demás

Ayudar a los menos favorecidos y proteger a los seres más indefensos

Asistir a todo tipo de espectáculos, museos, exposiciones, conferencias y sitios de interés

Viajar  o explorar cualquier lugar

Atender a nuestra mente

Ser agradecido con todo lo que tenemos en armonía con el presente y compasivos con nosotros mismos y con los demás, sin culpas, resentimientos, ni remordimientos del pasado, ni temerosos ante el futuro

Leer, escribir, escuchar música, dibujar, pintar, jardinería, cocinar, manualidades o el aprendizaje de una nueva habilidad

Atender a lo espiritual

Reservar espacios de silencio mediante la meditación, oración, largos  paseos o  prácticas como el yoga  para  reflexionar, sin juicio crítico sobre nuestra vida y preguntarnos:

¿Es así como quiero vivir?                                              ¿Qué me importa de verdad?

Deleitarnos con la belleza de una noche estrellada, un amanecer o un atardecer, un paisaje o la bravura de las olas del mar y  dejar ver que nos evoca

Quizás nos sugiera de la presencia de una inteligencia superior encargada de este gran ensamblaje y, que todo está orquestado.

Sin perder de vista la gran verdad que encierra la frase de  Séneca “Todo lo que tenemos es un préstamo del universo, y puede ser reclamado en cualquier momento

Por lo que creo que nuestro gran cometido en este breve recorrido es que  vivamos la vida  con plenitud, humildad y agradecimiento

La lista puede ser interminable, podéis añadir la que más os acerque a vuestros estados particulares de felicidad o flow

                                                  Os deseo un feliz verano.

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