El nervio vago

«Lo más importante en toda educación
es hacer que nuestro sistema nervioso
se convierta en nuestro aliado,
no en nuestro enemigo»
William James

Hoy voy a hablar del sistema nervioso autónomo por su gran influencia en nuestro
bienestar físico y mental.

El objetivo de este sistema es protegernos, detectando en cada momento lo que
sucede en nuestro cuerpo, en el entorno y en nuestras relaciones al margen del
control consciente.

A diferencia del sistema nervioso central, que nos dice quiénes somos, el autónomo
nos dice cómo somos ante las dificultades y los desafíos de la vida. Este sistema está por formado por dos ramas principales: la simpática y la
parasimpática.

La rama simpática se origina en la médula espinal y su función es aportar energía para movilizarnos pero, si hay demasiada, nos provocaría inquietud, ansiedad, ataques de pánico, agresividad, bloqueo mental y angustia en las relaciones.
Si este estado de hiperactivación se mantiene en el tiempo afectará a la salud física:
enfermedades cardiacas, presión sanguínea alta, colesterol, insomnio, aumento de
peso, tensión en el cuello, hombros y la espalda, mala memoria, y una mayor
vulnerabilidad a las enfermedades.

A nivel psicológico, hará que percibamos la vida y a los otros con miedo o
desconfianza y a nosotros mismos como insuficientes o inadecuados; lo que nos hará
estar a la defensiva en forma de lucha o escape.

En cambio, la rama parasimpática se origina en el tronco del encéfalo, siendo la
influencia del nervio craneal X (Nervio vago o neumogástrico) esencial.
Las fibras de este nervio salen del encéfalo para recorrer gran parte de los órganos del cuerpo: corazón, pulmones, diafragma, el estómago, los nervios del cuello, la
garganta, los ojos y las orejas. Es un nervio bidireccional que lleva información desde las vísceras al cerebro y viceversa.

Otra de sus particularidades es que está compuesto dos vías: la vía ventral y la dorsal
con cometidos diferentes. (T Polivagal. Porges)

La activación de la vía ventral nos proporciona seguridad y conexión, nos prepara para el descanso y la relajación; lo que se traduce en una frecuencia cardiaca y respiratoria normal, buena salud digestiva e intestinal, sueño reparador y un sistema inmunológico fortalecido. Psicológicamente, estaremos atentos, centrados y comprometidos socialmente.

En cambio, la vía dorsal es la encargada de reaccionar a las señales de amenaza vital. Si es demasiado traumático o percibimos que no podemos luchar ni escapar nos llevará al colapso o la disociación como una forma de proteger nuestra psique y del dolor corporal. En este estado nos quedamos sin energía, queremos desaparecer o acurrucarnos en la soledad del dolor, percibimos la vida, a nosotros mismos y a los demás con negatividad.

Si se mantiene en el tiempo puede acarrear un trastorno depresivo, problemas de
memoria y concentración, fatiga crónica, fibromialgia, problemas estomacales, presión arterial baja, diabetes tipo 2 y aumento de peso.

Por lo tanto, en función del temperamento, el estilo de apego y las diferentes
experiencias vividas; el sistema autónomo de una persona puede trabajar en equilibrio o en modo reactivo.

Uno de los objetivos de la terapia es que la persona aprenda a reconocer sus estados
fisiológicos y sus respuestas de supervivencia con aceptación, sin culpa ni vergüenza;
y potenciar las apropiadas estrategias de regulación emocional. Solo de esta manera el cuerpo y la mente irán ganando claridad, resiliencia sobre lo que se ha experimentado y estará listo para el cambio del bienestar.

Hay muchas formas de favorecer un estado vagal ventral. Cada persona tiene que
encontrar la que mejor le vaya. Os dejo una lista de recomendaciones:

1. Reservar momentos al día para chequear el cuerpo de forma consciente para darnos cuenta de lo que necesita: Comer, hidratarse, descansar, ejercitarse, relajarse
divertirse o relacionarse. Observar con cierta distancia el vaivén de los pensamientos, ya que nos pueden informar sobre algo a lo debemos atender, pero no son verdades absolutas, ni nos están definiendo. Darle espacio a las emociones negativas para permitir que circulen y se liberen del dolor, como también recordar los momentos felices y dar rienda suelta a los buenos sentimientos.

2-El gran poder de la respiración diafragmática: cogemos aire por la nariz (energía vital), lo llevamos al abdomen y con ello imaginamos que envolvemos el pensamiento, la emoción o la sensación desagradable y luego espiramos el aire y todo el malestar que sentimos.
Una serie de tres veces de forma pausada y consciente, varias veces al día o cuando
empezamos a sentir malestar.

3-Disfrutar de las relaciones cercanas donde nos sintamos sentidos y apoyados.

4- La risa, si es a carcajadas, mucho mejor.

5- Todo tipo de movimiento: andar, yoga, bailar, ejercicio físico…

6- Cantar, tatarear, suspirar, rezar en voz baja o en grupo.

7 –Todo lo que nos provoque ternura: bebés, niños pequeños, mascotas o su
visionado.

8 –Hacer un sonido profundo que suponga la vibración visceral del diafragma, por
ejemplo: Vuuuu…. o el canto de la sílaba Ooom… con la vibración de la lengua
apoyada en el paladar.

9 – Masajes terapéuticos de tacto suave. Reducen el dolor, la depresión, el estrés y
aumenta la función inmunológica del cuerpo.

10 –Acupuntura, especialmente la auricular.

11 – Disfrutar de la naturaleza.

12 – La expresión artística en cualquier modalidad. Escritura terapéutica.

13 – Trabajos manuales.

14 –Exposición periódica al frio. Una forma sería que en último lavado cuando nos
duchamos sea en agua fría en la cabeza y la nuca. Esto va a alterar la forma de
respirar y nuestro cometido es esforzarnos en controlar la respiración y respirar hondo tantas veces como podamos.

15-La ingesta del probiótico Lactobacillus (rhamnosus), loa ácidos grasos omega 3
(DHA) y el zinc.

16- Alimentación saludable y un sueño reparador

Estas prácticas alivian el nervio vago pero, cuando esta atrofiado o con un tono bajo, está indicando que nuestro interior o nuestros hábitos hay algo que no está marchando como debiera y que es necesario prestarle atención y solución.

Scroll al inicio