Necesidades psicológicas

Las 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐩𝐬𝐢𝐜𝐨𝐥𝐨́𝐠𝐢𝐜𝐚𝐬 surgen de un proceso de construcción entre varios factores, como las predisposiciones innatas, las preferencias y los valores afectivos sobre lo que consideramos bueno o malo para nosotros, la experiencia vivida, la regulación afectiva y la creación de significados.

Nos sentimos bien cuando nuestras necesidades están satisfechas, lo cual se refleja en un buen equilibrio fisiológico, así como en un sólido sentido de coherencia y propósito. Todo ello nos conduce a una adecuada adaptación a nuestro entorno.

En cambio, el sufrimiento psicológico es un indicador de que alguna necesidad no está siendo satisfecha, lo que se manifiesta en un desequilibrio fisiológico, mental y comportamental, obstaculizando dicha adaptación.

Con frecuencia, este dolor está relacionado con alguna carencia en las primeras etapas de la vida que, al no ser reparada, dio lugar a un esquema mental y emocional doloroso que se activa cuando algo nos recuerda aquel malestar antiguo.

Las necesidades insatisfechas más comunes, que generan infelicidad y dificultan el desarrollo del potencial personal, son:

▪La necesidad de sentirse conectado y comprendido, cuya carencia produce soledad, tristeza y la ansiedad básica de la inseguridad.

▪La necesidad de protección y seguridad, cuya carencia genera miedo.

▪La necesidad de sentirse respetado, reconocido como valioso, apreciado y validado en lo que la persona hace y en lo que es, cuya carencia produce vergüenza.

El objetivo de la terapia es acceder a las necesidades no cubiertas que están enraizadas en esas antiguas emociones dolorosas, para conectar con emociones más adaptativas que permitan transformar los esquemas mentales perjudiciales en otros más saludables. El fin último es que la persona tome conciencia de sus necesidades psicológicas no atendidas —de conexión, protección y validación— y que se sienta merecedora de ellas.

𝐂𝐚𝐫𝐦𝐞𝐧 𝐂𝐨𝐮𝐭𝐢𝐧𝐡𝐨 𝐏𝐬𝐢𝐜𝐨́𝐥𝐨𝐠𝐚
▪Especialista en ansiedad y estrés▪

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